Compartir con otros padres de familia lo que estamos viviendo con nuestros hijos e hijas, puede ser muy útil. Escuchar las experiencias de otros y tener la oportunidad de hablar de lo que nos preocupa, nos ayuda a ubicar que eso que nos angustia es pasajero… Una etapa. Quizá muy difícil, puede ser. Pero, sin duda, también va a terminar.
