Artículos destacados

<< Regresar

El alcoholismo

El alcohol es una de las primeras sustancias adictivas en la vida de la mayoría de las personas; su consumo es socialmente aceptado y en cantidades moderadas puede incluso ser benéfico. El problema es que en algunas personas se genera la necesidad patológica de ingerir alcohol, el cuerpo se vuelve dependiente de su consumo y cuando no es posible su ingesta, puede ser muy difícil lidiar con los síntomas de abstinencia.

Se cree que existe una predisposición genética al alcoholismo, pues se ha visto que las personas con padres alcohólicos tienen mayores probabilidades de desarrollar la enfermedad ellos mismos (incluso si no existe una convivencia con ellos) Pero el hecho de que existan razones genéticas para el desarrollo de la adicción, no significa que inevitablemente la persona será alcohólica: lo cierto es que son los factores del entorno los que resultarán más determinantes.

La adolescencia es una etapa crítica, pues es cuando se dan los primeros acercamientos al alcohol y la presión social puede llevar al joven a ingerir el alcohol. Si el adolescente tiene problemas de autoimagen y autoestima, no tiene un buen entorno familiar y a esto sumamos antecedentes de alcoholismo en la familia, el riesgo de que caiga en el alcoholismo se incrementa.

La persona alcohólica aumentará su consumo de alcohol gradualmente, pues entre más ingiere, su organismo se hace más resistente a sus efectos; por lo que para poder volver a sentir los efectos cada vez necesitará ingerir más alcohol. El deseo de su consumo es cada vez más imposible de controlar y puede afectar las relaciones, su trabajo y poner en riesgo su vida.

El alcoholismo es una enfermedad que afecta a toda la familia y personas cercanas alcohólico, pero para poder tratarla, es necesario primero que la persona se dé cuenta de que es alcohólica.

La mejor forma de prevenir el alcoholismo en nuestros hijos es tener un diálogo con ellos y advertirles sobre los riesgos a los que se enfrentan, así como darles las herramientas que les permitan enfrentar la presión del grupo –estimular su autoestima, enseñarlos a ser asertivos y desarrollar sus habilidades sociales.